Gánale al infarto cerebral ¡El tiempo es vida!

Cuando una persona sufre un infarto cerebral, su vida y la de su familia cambian drásticamente de un momento a otro.

Si bien esta enfermedad representa la tercera causa de muerte en mexicanos mayores de 60 años de edad, poco se habla de los que la sobreviven y las complicaciones emocionales, sociales y económicas que sufren a causa de esta condición.

Y es que cuando no se llega a tiempo para recibir el tratamiento adecuado, las secuelas y discapacidad resultantes pueden ser devastadoras. Ejemplo de ello, es que en México es la segunda causa de demencia en adultos sólo después del Alzheimer.

Para ubicar con mayor precisión de qué se trata esta enfermedad, el Dr. Ángel Antonio Arauz Góngora, Coordinador de la Clínica de Enfermedad Vascular Cerebral del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez (INNNMVZ), explica que dentro de la Enfermedad Vascular Cerebral, existen dos tipos de infartos:

  • Los infartos cerebrales isquémicos que se producen por el bloqueo del flujo de sangre en una arteria en el cerebro debido a un trombo o coágulo; o bien,
  • Los infartos hemorrágicos que ocurren al romperse un vaso sanguíneo dentro de la cavidad craneal.

Ambos casos se asocian con secuelas neurológicas graves e irreversibles que afectan la calidad de vida de quienes lo sufren.

“Desafortunadamente, el desconocimiento de la enfermedad ha impedido que los pacientes acudan de inmediato a los servicios de urgencias de las instituciones hospitalarias para que, en caso de un infarto isquémico, puedan recibir la terapia de reperfusión con el propósito de reducir la discapacidad y muerte prematura”, indica el especialista.

Conscientes de la necesidad de reducir la carga económica y social que conlleva el infarto cerebral para la población mexicana, así como la importancia de que sea atendido rápidamente en un hospital, desde el año 2017 se ha hecho una extensa difusión de la campaña, CAMALEÓN, una iniciativa nacional de información sobre el infarto cerebral en México que funciona mediante un acrónimo usado para identificar sus síntomas a tiempo:

  • CAra (debilidad en la mitad del rostro),
  • MAno (imposibilidad para levantar el brazo o la mano),
  • LEnguaje (pérdida de la capacidad de comprender y pronunciar palabras) y
  • ON, que indica llamar en ese momento al número de emergencias nacionales 9-1-1, el cual cuenta con un protocolo diseñado para enviar una ambulancia al paciente y que éste sea atendido en un hospital dentro de un tiempo no mayor a 4 horas y media desde que aparecen las primeras manifestaciones, pues por cada minuto que pasa se pierden millones de neuronas y, con ellas, funciones vitales.

Si estás al cuidado de un adulto mayor, es fundamental que recuerdes el acrónimo CAMALEÓN para que, ante la menor sospecha, actúes de inmediato.

Encuentra más información en la página web: www.infartocerebral.com.mx

Sabías que
  • 20% de los afectados no sobrevive a un infarto cerebral, otro 20% se recupera y el resto queda con secuelas graves como pérdida de la movilidad, visión, lenguaje y disminución de la capacidad intelectual, llevándolo a requerir de cuidados especiales.

Fuente: Iniciativa Angels