¿Por qué nos hacemos más optimistas a medida que envejecemos?

Una investigación analizó cómo personas de todas las edades detectan cambios sutiles en las señales sociales.

En el artículo de investigación «Sensibilidad de la emociones a lo largo de toda la vida: Mapeo de los períodos de riesgo clínico por sensibilidad a la intensidad de la emoción facial«; publicado en el Journal of Experimental Psychology: General, se trata de responde a preguntas como:

  • ¿Por qué nos hacemos más optimistas a medida que envejecemos?
  • ¿Por qué los adolescentes son tan sensibles a señales sociales negativas?

Prueba digital de sensibilidad emocional

Para el estudio, los investigadores crearon una prueba digital de sensibilidad emocional para medir cuánto podía cada persona detectar sutiles diferencias en las señales faciales de miedo, enojo, y felicidad que completaron cerca de 10 mil hombres y mujeres, con edades comprendidas entre los 10 y los 85 años. También identificó cómo las personas en diferentes grupos de edad mostraron cambios en su sensibilidad a esas emociones faciales.

Rutter, el autor principal del estudio y investigador en el Laboratorio de Tecnología de la Salud Cognitiva y del Cerebro del Hospital McLean, explicó que los participantes fueron evaluados utilizando la plataforma basada en el sitio web TestMyBrain.org. Se les mostraron imágenes de rostros, se presentaron en parejas y se les preguntó:

  • «¿Qué rostro está más enojado?«
  • «¿Qué rostro es más feliz?» ó «¿Qué rostro es más temeroso?«

Rutter declaró que la plataforma en línea ayudó a los investigadores a aprovechar un «conjunto de muestras mucho más grande y más diversa» que en los estudios anteriores.

Diferencias en el procesamiento de las emociones

Laura Germine, autora principal del estudio, explica que el nuevo método de prueba; y el gran tamaño de la muestra ayudaron a los investigadores a comprender mejor las diferencias en el procesamiento de las emociones. «A partir de estudios y pruebas anecdóticas, sabemos que las experiencias cotidianas de un adolescente son diferentes a las de una persona de mediana edad o mayor. Pero queríamos entender cómo estas experiencias podrían estar vinculadas con las diferencias en la comprensión básica de las emociones», dijo la directora técnica del McLean Institute for Technology in Psychiatry (Instituto McLean de Tecnología en Psiquiatría) y el director del Laboratorio de Tecnología para el Cerebro y la Salud Cognitiva. Lauren A. Rutter agregó que «el artículo surgió de saber que existían estas diferencias y querer comparar estas diferencias en las categorías de emociones«.

Resultados

El estudio mostró que la sensibilidad a las señales faciales para el miedo y la ira disminuye a medida que las personas envejecen. Pero la capacidad de detectar señales de felicidad sigue siendo la misma. «Está bien establecido que, en general, hay una disminución relacionada con la edad en la capacidad para descifrar señales emocionales. Pero aquí vemos una disminución muy pequeña en la capacidad para detectar diferencias en la felicidad«, dijo Germine. Esto se debe a que el estudio se diseñó para ser sensible a las diferencias en la sensibilidad de la felicidad con la edad, basándose en los principios de la psicometría y la teoría de detección de señales.

«Lo que es sorprendente es que vemos una disminución en muchas habilidades de percepción visual a medida que envejecemos. Pero aquí no vimos tales disminuciones en la percepción de la felicidad«, dijo. «Estos hallazgos encajan bien con otras investigaciones que muestran que los adultos mayores tienden a tener emociones más positivas y una perspectiva positiva«.

Ahora, los investigadores se basan en este estudio para la realización de un nuevo trabajo que examina cómo se relaciona la sensibilidad de la emoción con las diferencias en aspectos de la salud mental, como la ansiedad. El equipo también estudia cómo la sensibilidad a la ira y las señales de felicidad podrían estar relacionadas con el desarrollo de una salud mental más deficiente después de un trauma[.]