Joaquín Pardavé: actor, director, cantautor, compositor, comediante y guionista

Joaquín Pardavé, aparte de hacernos reír con sus ocurrentes personajes, tuvo grandes éxitos como compositor, cantante, director y guionista, en la llamada época de oro del cine mexicano.

Susanito Peñafiel y Somellera, Narciso Escalera (Makakikus) y Pascual, son de los personajes más emblemáticos que dejó Don Pardavé para la posteridad con sus películas: México de mis recuerdos, El gran Makakikus y Ojos de juventud, respectivamente.

Joaquín Pardavé Arce nació en Pénjamo, Guanajuato, el 30 de Septiembre de 1900. Hijo mayor del actor reconocido, Joaquín Pardavé, y la cantante de zarzuela, Delfina Arce. Vivió unos años en Monterrey, Nuevo León y radicó la mayor parte de su vida en la Ciudad de México.

De bebé y niño salió varias veces al escenario en los brazos y de la mano de sus papás. Al cumplir cuatro años tuvo su primer papel en la obra La cara de Dios. A los 16 años comenzó a escribir sus primeras canciones y tuvo que trabajar para sostener a sus hermanos por la muerte de su mamá. Trabajó como telegrafísta en Ferrocariles Nacionales en Monterrey, pero a los 19 años tomó la determinación de dedicarse al teatro.

Pardavé se casó en el año de 1925 con el amor de su vida: Soledad Rebollo. A ella se debe una de sus canciones más famosas, Negra consentida.

La primer película en al que participó Joaquín fue Jalisco nunca pierde, y no paró hasta acumular la nada despreciable cantidad de 105 cintas, de las cuales dirigió 24.

El enorme talento de Pardavé le alcanzó para escribir obras de teatro serio y de revista, guiones cinematográficos y también pinto algunos cuadros.

Joaquín Pardavé escribió varias canciones, de las que destacan:

La Panchita, Falsa, No hagas llorar a esa mujer, El aburrido, En un burro tres baturros, Tus cabellos, Cholita, Caminito de la sierra, Ventanita morada, La mujer ladina, Pénjamo, entre otras.

Algunas películas de su vasto repertorio cinematográfico:

El que tenga un amor, El baisano Jalil, Los hijos de Don Benancio, Los nietos de Don Benancio, Cuando los hijos se van, Azahares para tu boda, El barchante Negib, Ojos de juventud, Al son de la marimba, La tía de las muchachas, México de mis recuerdos, Soy charro de Rancho Grande, Los viejos somos así, Una gallega en México, En tiempos de Don Porfirio, Ahí está el detalle, El gran Makakikus, entre otras.

Su muerte.

Joaquín Pardavé murió a causa de una embolia cerebral el 20 de julio de 1955 en la madrugada. Se dice que fue debido al gran sentido de responsabilidad que siempre le acompañó, pues en el momento de su muerte grababa dos películas y actuaba en la obra de teatro Un minuto de parada.

La leyenda de que fue enterrado vivo.

Años después de su muerte surgió la leyenda de que Don Joaquín Pardavé había sido enterrado vivo. Se dijo que padecía de una enfermedad llamada catalepsia, la cual se caracteriza por general inmovilidad y rigidez del cuerpo. Su médico de cabecera estaba de vacaciones y al revisarlo otro doctor, lo declaró muerto.

La leyenda dice que unos años después tuvieron que exhumar su cuerpo porque su testamento se había quedado en la bolsa del traje con el que lo enterraron. Las personas que participaron en la exhumación de Pardavé dicen que cuando abrieron el féretro, encontraron al actor boca abajo y el ataúd manchado de sangre.

Su sobrina, María Elena Pardavé Robles, desmintió totalmente esta vesión e indicó que los restos de su tío jamás fueron exhumados.

Enlaces:

https://es.wikipedia.org/wiki/Joaqu%C3%ADn_Pardav%C3%A9

https://web.archive.org/web/20120330180932/http://www.sacm.org.mx/archivos/biografias.asp?txtSocio=08336