A medida que envejecemos, ¿deberíamos cambiar lo que comemos?

La pérdida de memoria es uno de los principales síntomas iniciales para las personas con demencia. Una dieta saludable es esencial para vivir bien, pero a medida que envejecemos, ¿deberíamos cambiar lo que comemos?.

Las personas que viven con demencia tienen en promedio entre dos y ocho condiciones comórbidas, que pueden acelerar el deterioro cognitivo y funcional.

Las comorbilidades más comunes en la demencia incluyen:

  • enfermedades cardiovasculares
  • diabetes
  • hipertensión

Alimentación y envejecimiento saludable

En el estudio “Eating and healthy ageing: a longitudinal study on the association between food consumption, memory loss and its comorbidities“; (Alimentación y envejecimiento saludable: un estudio longitudinal sobre la relación entre el consumo de alimentos, la pérdida de memoria y sus comorbilidades), la investigadora de Universidad Tecnologica de Sidney, la doctora Luna Xu, analizó los datos de ciento treinta y nueve mil australianos adultos mayores y encontró fuertes relaciones entre ciertos grupos de alimentos, pérdida de memoria y enfermedades cardíacas o diabetes concomitantes.

La intervención dietética en la prevención y el manejo de las enfermedades crónicas, teniendo en cuenta el hecho de que las poblaciones mayores a menudo se enfrentan simultáneamente a múltiples afecciones crónicas, es un verdadero desafío“, dijo la doctora Xu.

Para lograr el mejor resultado para nuestra población que envejece, es esencial contar con evidencia científica sólida que respalde una intervención dietética eficaz para prevenir y controlar afecciones crónicas concurrentes“.

Resultados

La doctora Xu descubrió que el alto consumo de frutas y verduras estaba relacionado con menores probabilidades de pérdida de memoria y su enfermedad cardíaca comórbida. El alto consumo de alimentos ricos en proteínas se asoció con una mejor memoria.

También descubrió que la relación entre el grupo de alimentos y el estado de la memoria puede variar entre los diferentes grupos en una edad mayor. Su investigación mostró que las personas de 80 años o más con un bajo consumo de cereales corren el mayor riesgo de pérdida de memoria; y enfermedades cardíacas comórbidas.

Nuestro estudio implica que las sugerencias de alimentación saludable del consumo de cereales en la prevención de la pérdida de memoria y la enfermedad cardíaca comórbida para las personas mayores pueden diferir en comparación con otros grupos de edad“, dijo la doctora Xu, quien posee una beca de investigación postdoctoral de la Heart Foundation,  (Fundación del Corazón).

Menciona que el estudio señalaba la necesidad de pautas dietéticas saludables específicas para cada edad.