PRINCIPALES EFECTOS DE LA MUSICOTERAPIA EN LAS ENFERMEDADES NEUROLÓGICAS

En los últimos años, la terapia musical se ha posicionado como una modalidad de tratamiento para distintos desórdenes neurológicos y neurodegenerativos.

 

Expertos en Neurociencias del Instituto Nacional de Psiquiatría, la Universidad Nacional Autónoma de México y Belmont Village Senior Living, presentaron una revisión de estudios que muestran una reducción significativa de algunos comportamientos no deseados en este tipo de pacientes con base en la musicoterapia, por lo que ésta se perfila como una importante estrategia complementaria eficaz, no farmacológica, en el tratamiento de este padecimiento.

 

Desde hace más de 3 décadas investigaciones neurocientíficas sobre la percepción musical y cognición se han enfocado en comprender el efecto de la música en el procesamiento general del cerebro, estipulando que ésta influye en prácticamente todas las esferas de la actividad humana.

Dado que hasta el momento no hay un tratamiento que cure o detenga la progresión de la enfermedad del Alzheimer, expertos en neurociencias afirman que el uso de la terapia musical, entre otras intervenciones no farmacológicas, constituye una terapia coadyuvante en el manejo de síntomas de este tipo de pacientes.

Algunos de los principales efectos positivos de la musicoterapia en desórdenes neurológicos y neurodegenerativos son:

  • Liberación de neurotransmisores como la dopamina, que pueden tener una acción favorecedora en el cerebro.
  • Efectos positivos sobre el comportamiento nervioso y la ansiedad de los pacientes, y está asociada con el mejoramiento de la función cognitiva, la depresión y la calidad de vida.
  • Permite el contacto con pacientes que han perdido la habilidad verbal a causa de episodios de confusión, autista, alucinatorio o depresivo.
  • Influye en los estados anímicos, la interacción social o la generación de experiencias compartidas.
  • Existe evidencia considerable de que los recuerdos musicales y la capacidad de éstos para evocar eventos relacionados, se conservan incluso durante el declive de la memoria que ocurre con el envejecimiento y también en muchas personas con Alzheimer.