Reloj postural: la importancia de su uso

El reloj postural o también conocido como reloj giratorio; es una herramienta sumamente útil en  el tratamiento y prevención de las úlceras por presión –UPP- (“lesión en la piel y tejidos subyacentes como consecuencia de la compresión producida por presión, fricción o cizallamiento entre una protuberancia ósea y los tejidos que la envuelven contra una superficie externa”), dicho reloj consiste en un protocolo de cambios posturales en el paciente en cama y con alto riesgo de aparición de úlceras por presión.

 

Los cambios posturales, en el paciente encamado y con movilidad escasa o nula, ayudan en gran medida a aliviar la presión que se ejerce entre la protuberancia ósea y la superficie de la cama, haciendo de estos cambios posturales; necesarios para evitar la aparición de UPP.

Aunado a lo anterior, es importante tomar cuenta otros cuidados, por ejemplo:

  • Control de humedad, provocado por sudor, orina e incluso derrame de algún tipo de líquido.
  • Evitar pliegues de sábanas o ropa que están en contacto con la piel del paciente.
  • Evitar colocación de sustancias no recomendadas por el médico.
  • Mejorar el estado nutricional del paciente.
  • Inspeccionar la piel regularmente, detectando cambios anormales.
  • Cambio frecuente de pañal y ropa en caso de incontinencia urinaria o fecal.

¿Cuál es el objetivo del uso del reloj postural?

Indicar las diferentes posturas de descanso en la que se propone se coloque el paciente encamado, en ciertos periodos de tiempo (2 -3 horas), a lo largo del día:

  • Decúbito lateral izquierdo (de lado izquierdo).
  • Decúbito lateral derecho (de lado derecho).
  • Decúbito supino (boca arriba).

De esta manera, se facilita no solo recordar los horarios de cambios posturales, sino también la prevención de UPP en alguna zona del cuerpo.

¿Cómo funciona?

Para que el uso de esta herramienta sea efectiva, se recomienda imprimir la imagen y colocarla junto a la cabecera o cama en la que se encuentre el paciente, así como también un reloj (de preferencia con alarma), de esta manera el cuidador, familiar y/o profesional, supervisará el cumplimiento del protocolo.

Datos importantes:

  • Conocer los protocolos para efectuar los diferentes cambios posturales, así como los cuidados de quien los realiza.
  • Para el caso de horarios de comida, es necesario colocar al paciente en posición “sentado” (Fowler) para evitar ahogamientos y/o atragantamiento, o consultar con el especialista en caso de que esta posición este contraindicada en el paciente.
  • Se debe tener precaución en los cambios posturales, cuando el paciente haga uso de sondas y bolsas colectoras.
  • Es necesario consultar a un especialista que oriente a los familiares y o cuidador, para la realización de los cambios posturales, y/o en la detección de cambios anormales en la piel del paciente.
  • Si conoces a alguien que presente algún grado de úlcera por presión, te invitamos a compartirle esta información al paciente y/o cuidador.

Referencias:

Guía de práctica clínica: IMSS (2015). Prevención, diagnóstico y manejo de úlceras por presión en el adulto mayor. IMSS. México [PDF] Recuperado de http://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/104GER.pdf