Dear Lucy: Un legado de cocina

Para contrarrestar las malas noticias que nos rodean durante este confinamiento, me he sentido inspirado a escribir este breve artículo. Definitivamente todo tiene un principio, indiscutiblemente un fin, y aunado a ello persiste la trascendencia de la persona y su memoria.

“Don’t burn the garlic”

Tal vez es una de las frases que mas recuerdo de Lucy, además de algunas otras que hoy prefiero conservar para mí, cómo imaginar que una persona en tan poco tiempo pueda adentrarse a tu vida y generarte, incluso un sentido de pertenencia en su vida. Te vuelves parte de sus aventuras, de su historia, y en este caso particular de su sazón.

Baking with Lucy fue una iniciativa que trascendió como una terapia personal, como un reto tecnológico, pero también como una necesidad de hacer crecer una red de apoyo que llego a miles no solo en el territorio local donde Lucy vivía, si no también a nivel internacional. Cada video en vivo que ella realizaba, cada foto que mostraban en sus redes era una oportunidad para adentrarse a su propia casa, conocer su vida, conocer los rostros que la acompañaban, ¡era maravilloso tener la expectativa de que aprenderíamos hoy con Lucy!

Cuando tuve mayor contacto con su hija para conocerlas mas de cerca, tuve la oportunidad y privilegio de conocer un poco mas a fondo su historia, su proyecto de libro, que dicho sea de paso y como una manera rara y a la vez hermosa de decirnos que esto no fue un adiós, si no un hasta siempre hoy por hoy sigue vigente y pendiente de salir aquel libro que “es como su bebé” y su más preciado regalo para los que la conocimos.

En varias ocasiones me he referido al poder de la cocina y la comida como: una terapia que permite fluir, buscar sazones, sabores y combinaciones en búsqueda de la comida ideal, eso no solo activa en nuestro cerebro una sensación de bienestar si no de trascendencia, ¡nada como enamorar a las personas mediante el paladar!

 

Querida Lucy:

Gracias por todo lo que nos enseñaste de la cocina, gracias por compartir tu historia, tu amor por los animales, por dejarnos un libro que tendrá tu esencia. Gracias por esas recomendaciones y observaciones para crear cocina fascinante. Muchas gracias por tus sonrisas, por tu humor y por tu paciencia.

Lucy, trascendiste en la vida de muchos y nos dejaste en claro algo que en lo personal ¡me fascina!: la necesidad de romper el estereotipo de que la tecnología no es para viejos, ni viejas, estoy seguro de que tu vida servirá como un ejemplo y un incentivo para todas las personas mayores que aun tienen miedo e incertidumbre de emprender y realizar cosas a nivel redes sociales.

Esperaré con ansias tu libro, para recordarte y honrar tu memoria y qué mejor que hacerlo: cocinando, tomando correctamente la temperatura y ¡no quemando los ajos!

¡Hasta siempre querida Lucy!

 

 

Por: Longevitta.com