jueves, febrero 22, 2024
Salud

No pongas excusas para un envejecimiento activo

Envejecer, como lo hemos mencionado en repetidas ocasiones es un proceso natural, inevitable, irreversible, individual e incluso universal en el ser humano, y como es bien sabido, a lo largo del envejecimiento cada persona en el mundo de manera diferente; vive, enfrenta y experimenta los cambios biológicos, psicológicos y sociales que trae consigo este proceso.

Envejecer no siempre tiene que relacionarse con enfermedades, discapacidad, pérdida de memoria o incluso tener mal humor, según la OMS, el envejecimiento activo “es el proceso de optimización de las oportunidades de bienestar físico, social y mental durante toda la vida, con el objetivo de ampliar la esperanza de vida saludable, la productividad y la calidad de vida en la vejez.”

En otras palabras, envejecer activamente es hacer cualquier cosa que te permita mejorar tu bienestar y tu calidad de vida, potenciar o mantener todas tus capacidades de la mejor manera posible, incluso con actividades “simples” como resolver una sopa de letras, hasta hacer del ejercicio tu mejor hábito.

Pero, ¿por qué nos cuesta trabajo tener un envejecimiento activo y saludable?

No se trata solo de falta de información, sino de una decisión propia, de ser constantes, de encontrar motivación e incluso de sentirnos apoyados por quienes nos rodean.

Definitivamente no es una tarea sencilla, pero como bien dice la frase “pequeñas acciones pueden generar grandes cambios”.

Envejecer de manera activa y saludable, no solo es para “algunos” o para quienes no padecen alguna enfermedad ¡al contrario! La vida nos ofrece 365 días, 24 horas al día, para iniciar de cero y hacer de nuestro envejecimiento (sin importar tu edad o condición) el mejor proceso posible.

¡No pongas excusas!

 

1.- No tengo tiempo para iniciar buenos y saludables hábitos en mi vida.

¿Realmente no puedes sacar al menos 5 o 10 minutos para iniciar una actividad que puede convertirse en un hábito? Salir a caminar, beber un vaso de agua, preparar una colación saludable, e incluso llamar a ese amigo o familiar solo para saber cómo está.

 

2.- Me duele el cuerpo apenas inicio a hacer ejercicio.

Cuando hacemos ejercicio hay varias cosas que son comunes, molestias físicas y pensamientos que llegan a ti todo el tiempo.

Pero aunque no lo creas, hoy en día existen una gama amplia de actividades que se adecuan a tu estado de salud, y lo más importante, debes tener claro que envejecer activamente no se trata del exceso de actividades o hacer ejercicio hasta sudar, para nada, puedes comenzar con rutinas de bajo impacto e incluso acostado o sentado.

 

3.- No tengo dinero para una buena alimentación.

¿Quién dijo que tener un platillo saludable puede ser costoso?, no es mentira que hoy en día los precios de la canasta básica van en aumento, sin embargo, especialistas en el tema asumen que existen productos o alimentos económicos que aportan los suficientes nutrientes que tu organismo necesita, como es el caso del frijol o arroz, y sí, sin importar la marca de estos.

Quizá, puedas invertir en acudir con un nutriólogo quien te orientará al respecto y sobre todo adecuará tu dieta a tus posibilidades económicas.

 

Inicia con cambios pequeños en tu vida, comparte y celebra tus logros y lo más importante no dudes de tus capacidades para cambiar tu salud física, mental y social.