Estudio informa de abuso financiero a adultos mayores más común que estafas por parte de extraños

El estudio analizó las llamadas y comunicaciones una línea de recursos que identifica denuncias de varios tipos de abuso a personas mayores; junto con la relación con los presuntos autores. Los autores propone la necesidad de desarrollar estrategias efectivas para prevenir abusos financieros a adultos mayores.

Un nuevo estudio realizado por expertos de la Escuela de Medicina Keck de la USC, sugiere que a pesar de las numerosas estafas por teléfono; correo electrónico e Internet dirigidas a los adultos mayores; los familiares pueden cometer más abusos financieros a los adultos mayores que los extraños.

Identificando tipos y presuntos responsables

Utilizando una fuente única de datos de primera línea: casos de abuso de ancianos reportados a la línea de recursos del National Center on Elder Abuse (NCEA, Centro Nacional de Abuso de Ancianos de los Estados Unidos); los investigadores de la Escuela Keck pudieron identificar los tipos más comunes de abuso de denunciados por los adultos mayores y perfilar a los presuntos responsables. La línea de recursos de la NCEA es una fuente para personas que buscan información sobre cómo identificar o denunciar el abuso de adultos mayores.

Los presuntos responsables

De las casi dos mil llamadas registradas para el estudio, más del cuarenta y dos por ciento con 818 llamadas que alegaron abuso. El abuso financiero fue el más comúnmente reportado en casi el 55% con 449 llamadas.

Los miembros de la familia fueron los autores de presuntos abusos identificados con más frecuencia en casi el cuarenta y ocho por ciento de las llamadas en las que se pudo determinar la relación. Los abusos perpetrados por la familia fueron:

  • abuso financiero (61.8%),
  • abuso emocional (35%),
  • negligencia (20.1%),
  • abuso físico (12%)
  • y abuso sexual (0.3%).

De las llamadas que alegan abuso por parte de un miembro de la familia, más del treinta y dos por ciento informaron más de un tipo de abuso.

Esperábamos encontrar que el abuso financiero fuera reportado como el más común“, dice Gali Weissberger, PhD, autor principal del estudio y académico postdoctoral en el Laboratorio de Investigación Han en la Escuela Keck. “Pero a pesar de las altas tasas de explotación financiera perpetradas por estafadores dirigidos a adultos mayores; descubrimos que los miembros de la familia eran los presuntos autores del abuso financiero más comunes. De hecho, en todos los tipos de abuso, con la excepción del abuso sexual y el abandono personal; el abuso por parte de un miembro de la familia fue el más comúnmente reportado“.

El abuso de adultos mayores afecta a uno de cada diez adultos mayores anualmente, pero a menudo no se denuncia. Además de su impacto físico, psicológico y social en las víctimas, sus familias y la sociedad; al abuso de adultos mayores se le atribuyen más de US  $5.3 mil millones en costos anuales de atención médica en los Estados Unidos.

Propuesta

Este es el primer estudio en caracterizar el abuso de adultos mayores a partir de las llamadas realizadas a la línea de recursos de la NCEA, que sirve como un punto de acceso público para las personas que buscan información y recursos sobre el abuso de adultos mayores“, dice Duke Han, PhD, profesor asociado de medicina familiar en el Keck School y autor para correspondencia del estudio. “Nuestros hallazgos resaltan la importancia de las líneas de recursos para quienes buscan información sobre el abuso de adultos mayores, ya que se hicieron muchas llamadas para comprender si ciertas situaciones reflejan abuso“.

Los investigadores codificaron casi dos mil llamadas; correos electrónicos; o mensajes registrados en la línea directa de NCEA. Estos registros corresponde a los registros entre agosto de 2014 y junio de 2017, revisando por cualquier mención de abuso. Se clasificaron el tipo de abuso presunto, si ocurrieron múltiples tipos de abuso y quién perpetró el presunto abuso.

Propuesta

Los investigadores agregan que es importante incorporar diversas fuentes de datos al recopilar información sobre presuntos abusos. El estudio estuvo limitado por el sesgo de selección, ya que los datos provenían de individuos que llamaban proactivamente a la línea NCEA.

Los resultados destacan la importancia de desarrollar estrategias efectivas para prevenir futuros abusos“, dice Weissberger. “Nuestro próximo paso es realizar más estudios dirigidos a personas de alto riesgo y comprender mejor los factores de riesgo adicionales“.