Pie diabético: urgencia médica que requiere atención inmediata

El cuidado de los pies en el adulto mayor es fundamental para su calidad de vida, es por ello que cada lesión, por pequeña que sea, debe atenderse de forma inmediata y darle toda la importancia que requiere, sobre todo en personas que viven con diabetes.

El doctor Edgar Álvarez, especialista en el cuidado crónico de heridas del Instituto para el Desarrollo Integral de la Salud (IDISA), destacó que “debido al tiempo de evolución de la diabetes, sabemos que ya existe un daño en los vasos sanguíneos y nervios de sus pies; y la falta de acción inmediata puede agravarla severa, rápida y fácilmente; se puede infectar y en poco tiempo poner en riesgo la extremidad del paciente y hasta su vida”.

Para reducir la posibilidad de amputación de un pie a personas con diabetes, ante cualquier mínima lesión o con un daño relevante, se debe actuar con la máxima velocidad, ya que se requiere de un tratamiento inmediato y personalizado por parte de especialistas, quienes harán un abordaje integral, refirió.

El experto advirtió que “el pie diabético es una urgencia que pone en riesgo la vida de las personas, por lo que recomendó atenderse lo antes posible. “Estas complicaciones se pueden prevenir si se tiene un control adecuado de la diabetes con dieta, ejercicio y medicamentos, así como revisiones periódicas, particularmente de los pies, con los que se debe mantener un cuidado excepcional, corte de uñas, atención de lesiones (callos) por un especialista, con el objetivo de prevenir y/o detectar cualquier complicación”.

El doctor Álvarez, resaltó que las personas con diabetes, particularmente las que carecen de control (dieta, ejercicio, tratamiento médico) y mantienen niveles altos de glucosa en la sangre (azúcar), presentan daños de diferentes grados, tanto en nervios como en el flujo de los vasos sanguíneos, lo que afecta en mayor medida ojos, riñones y pies.

Los pacientes pueden presentar en sus pies dolor, entumecimiento, falta de sensibilidad y otras sensaciones (neuropatía), además se puede modificar la forma de su pie causando deformaciones, las que pueden ocasionar callos, ampollas y úlceras. Debido a esta falta de sensibilidad, a veces el paciente no se da cuenta o no le da importancia; incluso hay quien con el paso del tiempo se acostumbra a ver estas lesiones abiertas, con o sin dolor.

“Es preciso ofrecer tratamientos para curar las lesiones, con el objetivo de mantener la funcionalidad del pie y del paciente, tratando de evitar, en la medida de lo posible, las amputaciones parciales o totales”, explicó el experto.

Es así que “el abordaje integral del tratamiento para el paciente con diabetes contribuirá de manera decisiva para ayudarlo a lograr el control de la enfermedad, y retrasando o evitando complicaciones, entre ellas, el pie diabético”, puntualizó el doctor Álvarez.