sábado, marzo 2, 2024
Aprendizaje y Vida Social

¿Cómo armar un taller para adultos mayores?

Una manera creativa y dinámica de fomentar un envejecimiento saludable y activo en las personas adultas mayores es a través de talleres, espacios donde se ponen en práctica diferentes temas de interés.

Lo que debes saber de los talleres:

  • Suelen ser individuales o grupales.
  • Presenciales o virtuales.
  • Se pueden abordar múltiples temas (ejercicios físicos, cognitivos, proyecto de vida, risoterapia, etc.) pero siempre debe existir un objetivo a alcanzar al finalizar el taller.

Ahora bien, su planeación, gestión y realización son de las situaciones más complejas para el coordinador de cada taller, por lo que estos tips que te serán de gran utilidad si tu intención es crear un taller próximamente.

Hablemos del tema

Si estás indeciso, no sabes por dónde iniciar o no confías en qué tema será de su interés, te invitamos a que realices una breve encuesta a los paciente indagando sobre aquellos temas de interés que tengan o bien elijan el tema que más les llame la atención entre 2 o 3 opciones.

Por ejemplo:

Seleccione

¿Cuál de los siguientes temas le gustaría aprender a través de un taller?

  1. ¿Cómo usar el bastón correctamente? Tips y recomendaciones.
  2. Finanzas personales para adultos mayores.
  3. ¿Cómo levantarse después de una caída?
  4. Técnica correcta para cepillar y cuidar prótesis dental.

Entre más específico sea el tema ¡mucho mejor!

De esta manera no quemas tu cartucho de brindar el tema en una sola ocasión y lograrás atraer la atención de tu público.

Considera tu espacio, materiales y otros recursos con los que cuentas.

Pide ayuda

Incluso de las personas adultas mayores, ya sea para elaborar carteles, material gráfico, decoración etc. Con mucho mayor razón estarán motivadas de tomar el taller.

Lleva toda una planeación escrita

Esto te permitirá organizar tus tiempos y posterior al taller realizar las correcciones de lo que funcionó o no. Algunos puntos que no deben faltar en tu planeación son:

  • Nombre del taller.
  • Organizador (es).
  • Objetivo general y/o específicos (reales y enfocados a la condición actual de los pacientes que atiendes).
  • Materiales
  • Actividad a desarrollar.
  • Calendario de actividades.
  • Público al que está dirigido.

Atrapa a tu público con títulos llamativos

Procura que sean cortos, concretos y sobre todo atrape el interés con situaciones que se viven en el día a día de modo que el paciente, familiar o cuidador se sientan identificados lo que incremente su motivación para inscribirse

Antes de iniciar el taller crea pequeñas dinámicas o un taller previo para romper el hielo

entre los participantes, quizá y a partir de ahí puedan surgir más ideas de talleres.

Crea una encuesta de satisfacción o evaluación final

Esta es una increíble forma de realizar feedback de tu taller, la cual podrás aplicar al final del taller, te sugerimos que sus respuestas sean anónimas lo que permitirá que muchas más personas respondan con mayor confianza.

Si el taller les gustó o fue su interés

Anímate a darle seguimiento en consulta o bien a crear más versiones del mismo.

Confía en ti mismo

Un buen taller no siempre sale como queremos a la primera pero bien dicen: ¡La práctica hace al maestro!, te sugerimos buscar temas que domines.

Te preguntarás, ¿Qué temas te recomiendamos?

Como lo mencionamos anteriormente los temas son muchos y sobre todo depende de la población a la que estén dirigidos.  Aquí te damos algunas ideas:

  • Ejercicio postural.
  • Uso correcto del bastón.
  • De la vista nace el amor. Aprende a crear platillos más creativos sin gastar de más.
  • Comunicación asertiva con mis hijos.
  • Amor propio.
  • Yoga para adultos mayores.
  • Mejora tu concentración.
  • Cuidado de prótesis dental.
  • Baile

 

Ahora que ya conoces estas ideas estamos seguros que lograrás animarte a crear tu propio taller o si ya los haces lograrás mejorarlos.

Te invitamos a seguir a Longevitta en sus diferentes redes sociales para estar enterado de más ideas como estas.

 

Elaborado por Jazmín Camacho | Gerontóloga