Trastornos e higiene del sueño

Los trastornos del sueño son alteraciones relacionadas con el proceso de dormir, es decir que afectan el ciclo del sueño en alguna de sus diferentes etapas.

Factores de riesgo

  • Las personas mayores son más propensas a experimentar trastornos del
    sueño.
  • La prevalencia es mayor en las mujeres
  • Personas divorciadas, separadas, o viudas son los que más los presentan.
  • Diversas enfermedades y trastornos mentales pueden desencadenar trastornos en el ciclo de sueño.

Tipos de trastornos

  1. Insomnio: Donde la cantidad y calidad de sueño no son satisfactorios y hay
    dificultad para conciliar y mantener el sueño
  2. Hipersomnia: Cuando existe una somnolencia excesiva durante el día, con un sueño prolongado, dificultad al despertar; que provoque un deterioro clínico, social y laboral.
  3. Trastorno del ciclo sueño-vigilia: Puede deberse a retraso en la fase del sueño, cambios de horario, trabajos nocturnos o similares.
  4. Sonambulismo: Se trata de un estado de consciencia alterada donde se combinan fenómenos del sueño y vigilia, el individuo se levanta de la cama y deambula mostrando un nivel bajo de reactividad y torpeza de movimientos.
  5. Terrores del sueño: Episodios nocturnos de pánico, con gritos y movimientos.
  6. Pesadillas: Sueños acompañados de ansiedad o miedo, implica un recuerdo detallado que conlleva una amenaza a la seguridad.
  7. Narcolepsia: Existe una somnolencia excesiva con ataques de sueño que ocurren varias veces al día y son desencadenados por emociones intensas.

Higiene del sueño

Para identificar si usted o algún familiar padecen trastornos del sueño, es necesario acudir con un especialista para que aplique las pruebas necesarias y tenga un diagnóstico preciso.

No obstante, existen algunas recomendaciones que puede seguir:

  • Tratar de despertar todos los días a la misma hora
  • Evitar dormir siestas durante el día o las tardes.
  • Realizar actividad física, de acuerdo a sus posibilidades y condiciones, de 4
    a 5 horas antes de acostarse.
  • Evitar objetos distractores en la habitación como tener prendida la televisión
    o lámparas con luz muy potente.
  • Tomar una ducha con agua caliente antes de dormir.
  • Evitar cenas muy pesadas y comidas copiosas para lograr conciliar el
    sueño.
  • Utilizar técnicas de relajación como la meditación.
  • Mantener condiciones cómodas en la habitación para facilitar el sueño.
  • Evitar beber antes de acostarse, de igual forma se deben evitar bebidas que contengan cafeína o mucha azúcar (Té, café, refresco)
  • Tratar de dejar las cosas que le preocupan o estresan para otro momento, no antes de dormir.

Bibliografía