jueves, febrero 22, 2024
Salud

Cuidados esenciales para pacientes encamados

Cuando un ser querido enfrenta una condición que requiere pasar largos períodos en cama, el papel del cuidador se vuelve crucial. No solo implica atender necesidades físicas, sino también ser un pilar emocional y mental.

En Longevitta, entendemos la complejidad de este rol y la importancia de brindar cuidados completos y compasivos, por ello en este blog enlistamos aquellos cuidados esenciales, consejos prácticos y apoyo para quienes desempeñan este rol vital.

Cambios posturales frecuentes:

  • Importancia de cambios de posición cada dos horas.
  • Uso de almohadas o cojines para soporte y comodidad.
  • Prevención de rigidez y úlceras por presión.
  • Apóyate del reloj postural.

Higiene y confort:

  • Técnicas para baño adecuado en cama, procurando evitar encharcamientos o zonas húmedas, crear un ambiente cómodo y respetuoso.
  • Uso de productos hipoalergénicos y cero abrasivos.
  • Cambio regular de sábanas y ropa de cama.
  • Durante la higiene evita expresiones desagradables, acompaña estos momentos con música, conversaciones amenas.

Alimentación balanceada:

  • Adaptación de la dieta según necesidades médicas.
  • Uso de utensilios ergonómicos.
  • Control de ingesta de líquidos y monitoreo de hidratación.

Cuidado de la piel:

  • Inspecciona la piel regularmente en busca de enrojecimientos o irritaciones.
  • Aplicación de cremas hidratantes y protectores cutáneos.
  • Inspección regular en busca de problemas dermatológicos.

Estimulación y entretenimiento:

  • Busca métodos para mantener la mente activa del paciente, como la lectura, música, podcast, actividades cognitivas con apoyo de tarjetas, audios, etc.
  • Actividades recreativas adaptadas.
  • Fomentar la participación en conversaciones.

Comunicación efectiva:

  • Uso de dispositivos para facilitar la comunicación.
  • Crear ambiente propicio para la interacción.
  • Mantener informado al paciente sobre su entorno.

Ejercicios de movilidad:

  • Rutinas de ejercicios suaves y adaptados.
  • Estiramientos para prevenir rigidez muscular.
  • Consulta con fisioterapeuta para programa personalizado.

Cuidados emocionales para el paciente:

  • Apoyo emocional a través de la escucha activa.
  • Fomentar la expresión de sentimientos.
  • Crear ambiente afectivo y seguro.

Cuidando al cuidador:

  • Priorizar salud física y mental del cuidador.
  • Establecer límites y pedir ayuda.
  • Participar en grupos de apoyo y buscar asesoramiento.

Comunicación con el equipo médico:

  • Mantener diálogo constante con personal médico.
  • Informar sobre cualquier cambio en la condición.
  • Aclarar dudas y recibir orientación profesional.

Recuerda que la colaboración con profesionales de la salud puede ser clave para brindar la mejor atención posible.

 

Elaborado por Jazmín Camacho | Gerontóloga