Datos que debemos conocer sobre la Helicobacter pylori para cuidar nuestra salud gástrica

La infección por la bacteria Helicobacter pylori es muy frecuente debido a la facilidad de su transmisión, que puede ser a través de las manos, saliva o alimentos contaminados por un inadecuado manejo en la higiene.  La infección puede ocasionar problemas serios como úlcera péptica,  dispepsia y cáncer gástrico, así lo dio a conocer el Dr. Genaro Vázquez Elizondo, Neurogastroenterólogo y Ex Presidente de la Sociedad de Gastroenterología del Estado de Nuevo León.

Comentó que con base en estudios de anticuerpos en la sangre, se estima que alrededor de siete de cada 10 mexicanos han tenido contacto con la bacteria, ya sea que tengan la infección activa o que tienen inmunidad contra la misma.

Lo riesgoso de esta bacteria es que existe una gran gama de manifestaciones, con matices que pueden generar rápidamente una infección desde el estómago con dolor, ardor, o con una evolución muy lenta que ni siquiera se detecte. Como se sabe, la infección por H. pylori es la causa más frecuente de gastritis y de úlcera péptica en todo el mundo.

La complicación más temida es el cáncer gástrico y básicamente se presenta cuando hay una exposición crónica a la bacteria”, comentó el especialista.

Aunque no se tiene un dato específico de zonas geográficas donde se presente con mayor frecuencia, se tiene conocimiento de que existe una relación con el nivel socioeconómico medio y bajo, por las complicaciones que aparecen en esa población en general como son las úlceras pépticas y el cáncer de estómago.

Por esto mismo, enfatizó, son los adultos quienes manifiestan de manera más frecuente síntomas y complicaciones. “El punto clave es que parece ser que es una exposición a la bacteria, con una inflamación crónica lo que genera las complicaciones”, agregó el experto.

Por ello, deben prestar especial atención personas mayores que presenten datos de alarma como:

  1. Náusea persistente,
  2. Vómito (recurrente o con sangre),
  3. Pérdida de peso,
  4. Evacuaciones oscuras, y
  5. No muestra mejoría incluso cuando han hecho cambios en la dieta (eliminación de grasas y picante).

Aunque existen pruebas no invasivas lo importante es que el especialista determine el alcance de la infección, para saber si hay riesgo de una úlcera o cáncer de estómago.

Por ello es muy importante no ignorar los síntomas, no subestimarlos, ya que erradicar la bacteria a tiempo podría evitar complicaciones. Este proceso debe ser supervisado por un especialista debido a que se requiere de por lo menos dos antibióticos, más un inhibidor de bomba de protones para conseguirlo de un solo golpe y no tener que volver a tratarla, con los riesgos que significa que la enfermedad evolucione”, puntualizó el Dr. Vázquez Elizondo.

Así mismo destacó que “a vigilancia y atención de aquellos síntomas que indiquen molestias persistentes o repetitivas en el esquema digestivo debe hacernos reflexionar en la necesidad temprana de acudir con el médico especialista para identificar la causa verdadera de los síntomas y lograr su curación; evitando así complicaciones mayores o afectaciones que puedan llegar a poner en riesgo la integridad y vida del paciente”.