Aculco, el lugar en que tuerce el agua

Considerada como una de las poblaciones más bellas del Estado de México,
Aculco se encuentra entre peñas y cascadas, donde el clima templado es ideal
para descansar.

Historia de Aculco

El nombre de Aculco proviene del náhuatl y se dice que significa “en el agua torcida“; o “en el lugar en que tuerce el agua“. El pueblo fue fundado por los otomíes alrededor del año 1.110 d. C. y posteriormente fue dominado por los mexicas.

Durante la época de la conquista se construyó el convento de San Jerónimo, construcción que hasta la fecha es emblemática del lugar.

De la lucha de Independencia también se tienen referencias en Aculco, pues la historia señala que en esta población el grupo encabezado por Miguel Hidalgo, sufrió su primera derrota de importancia. Se dice incluso que el cura Hidalgo ofició una misa junto a un árbol, ahora conocido como Palo Bendito.

Lugares históricos

Así que al visitar esos lugares históricos, puedes aprovechar para caminar por la tranquila plaza central y tendrás la oportunidad de observar su hermosa arquitectura tradicional llena de callejones, con casas de amplios corredores y patios, con construcciones sostenidas por columnas de cantera y calles adoquinadas. No debes dejar de ver la:

  • Plaza de la Constitución y el quiosco
  • Las plazuelas Benito Juárez y Miguel Hidalgo
  • Los lavaderos públicos
  • La presidencia municipal
  • y los acueductos de los Arcos

Los otomíes

Y como habíamos mencionado antes, la visita a Aculco también ofrece la oportunidad de conocer a uno de los grupos étnicos más importantes de México: los otomíes, quienes aún conservan sus tradiciones.

Algunas de las festividades más populares son las relacionadas con la semana
santa, cuando se realizan representaciones escénicas, así como ferias y festivales, como el del pulque, el juego de pelota y toreo.

Es un lugar rico en minas de cantera por lo que puedes encontrar varios artesanos y piezas que podrás adquirir.