Estudio revela que como sociedad podemos hacer mucho más para apoyar a cuidadores familiares de adultos mayores

Un nuevo estudio propone que como sociedad, podemos hacer mucho más para apoyar a los cuidadores familiares, quienes todos los días atienden a adultos mayores con limitaciones de actividad.

Por lo general, los trabajadores de la salud no preguntan a los cuidadores familiares si necesitan apoyo para administrar la atención de los adultos mayores, esto de acuerdo a un estudio dirigido por investigadores de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins.

Relación con los trabajadores de la salud

La mayoría de los cuidadores encuestados que interactuaron con los trabajadores de la salud informaron que estos últimos:

  • Siempre o generalmente los escuchan (ochenta y ocho punto ocho por ciento)
  • Preguntan sobre su comprensión de los tratamientos para adultos mayores (setenta y dos punto uno por ciento).
  • Una proporción mucho menor (veintiocho punto dos por ciento) informó que los trabajadores de la salud siempre o generalmente les preguntaron si necesitaban ayuda para cuidar al adulto mayor.

La cifra fue significativamente mayor, treinta y siete punto tres por ciento, para el subconjunto de cuidadores que atienden a adultos mayores con demencia.

Estudio

El estudio “Family Caregivers’ Experiences With Health Care Workers in the Care of Older Adults With Activity Limitations“; (Experiencias de los cuidadores familiares con trabajadores de la salud en el cuidado de adultos mayores con limitaciones de actividad) escrito por Jennifer Wolff, Vicki Freedman, John Mulcahy y Judith Kasperse publicó este 24 de enero en JAMA Network Open, y es un análisis de los datos de la encuesta de mil novecientos dieciséis cuidadores; en su mayoría cónyuges u otros miembros de la familia. Quienes brindan atención a adultos mayores con limitaciones de actividad que viven en entornos comunitarios como:

  • Hogares privados
  • Edificios de apartamentos
  • Vivienda para personas mayores

Estos resultados sugieren que nosotros, como sociedad, podríamos hacer más para dar un mejor apoyo a los trabajos de los cuidadores familiares, que están proporcionando la mayor parte del cuidado diario a los adultos mayores con limitaciones de actividad“, dice la autora principal del estudio Jennifer Wolff, Eugene y Mildred Lipitz del Departamento de Política y Gestión de la Salud en la Escuela Bloomberg. Wolff también es directora del Centro Roger C. Lipitz para la Atención Integrada de la Salud en la Escuela Bloomberg.

Datos de los cuidadores

Según la Academia Nacional de Ciencias, Ingeniería y Medicina de los Estados Unidos, casi veinte millones de estadounidenses no son remunerados.  La atención que brindan a menudo incluye:

  • Ayuda para tomar medicamentos
  • Llevar al paciente adulto mayor a un centro de atención médica
  • Y ayudar con otras actividades de atención médica

Punto potencial para mejorar la calidad de atención

Dadas estas importantes funciones, las interacciones entre estos cuidadores y los trabajadores de la salud pueden afectar la calidad de la atención del paciente adulto mayor. “Es un potencial punto de intervención para mejorar la atención“, dice Wolff.

Para obtener una mejor imagen de esta interfaz entre el cuidador/trabajador de la salud, Wolff y sus colegas analizaron los datos de la encuesta de 2017 del Estudio Nacional de Estados Unidos sobre Tendencias de Salud y Envejecimiento (NHATS, National Health and Aging Trends Study); y del Estudio Nacional los Estados Unidos de Cuidado (NSOC, National Study of Caregiving). También se incluyen mil novecientos dieciséis cuidadores que fueron ayudando a mil doscientos tres adultos mayores con actividad limitada que viven en la comunidad. La edad promedio del cuidador era de cincuenta y nueve años. Alrededor de novecientos de estos cuidadores informaron haber interactuado con trabajadores de la salud del adulto mayor en el año anterior; y también respondieron preguntas clave sobre esas interacciones.

Resultados

Los resultados del estudio, dice Wolff, resaltan el hecho de que los cuidadores todavía se encuentran en gran medida desconectados del sistema de atención médica para adultos mayores. Esto a su vez sugiere que existe un potencial para mejorar la calidad de la atención. “Eso podría ayudar a identificar a los cuidadores que podrían utilizar la educación y la capacitación relacionadas con el cuidado; o que simplemente necesitan un descanso. Por ejemplo, a través del ‘cuidado de relevo’ temporal del paciente adulto mayor“, dice.

La coautora Vicki Freedman, del Instituto de Investigación Social de la Universidad de Michigan, codirige NHATS y NSOC con Wolff; y la coautora Judith Kasper,  es profesora del departamento de Política y Gestión de la Salud de la Escuela Bloomberg.

Siguiente paso

Wolff y sus colegas continúan estudiando la relación entre los cuidadores y el sistema de atención médica, así como las intervenciones que podrían mejorarlo y, por lo tanto, mejorar la atención a los adultos mayores.

Estamos desarrollando estrategias para involucrar más eficazmente a los cuidadores familiares en la prestación de atención“, dice Wolff.