En México falta información y cultura sobre el envejecimiento

— ¿Te enteraste que María Eugenia, la de la tienda, dejó a su mamá en una casa hogar para ancianos? —

— Con razón ya van varias semanas que no la veo en su silla de ruedas en la tienda. Está muy mal eso. Nada más uno envejece, se vuelve inútil, estorba y la botan a uno en cualquier lugar. —

Esta es una conversación común de personas que opinan de una familia, cuándo ésta decide dejar a un familiar adulto mayor en una casa hogar para que lo atiendan.

En muchas familias mexicanas es mal visto que dejen a un adulto mayor en una casa hogar, porque piensan que es para deshacerse de él, o por que quieren apropiarse de sus propiedades.

“En México se tiene una falta de información y cultura de lo que es el envejecimiento. En México no consideramos que algún día todos vamos a envejecer…. Hay que tener en consideración que todos vamos a llegar a ser adultos mayores y que en esta edad se tienen muchas necesidades que muchas veces no pueden ser cubiertas”, explicó en entrevista la licenciada Claudia Sandoval, directora de la Fundación Un Hogar Para el Abuelo.

Hay muchas circunstancias a considerar en este tema, pues una persona al envejecer va perdiendo movilidad, sus órganos internos también se deterioran hasta requerir de asistencia para realizar varias acciones cotidianas. En este punto, por lo regular un familiar se constituye como cuidador primario y cuando las enfermedades se agravan, se requiere del apoyo de un profesional (enfermeros, médicos, geriatras), que en ocasiones deben estar en casa del adulto mayor, con los costos y riesgos que esto implica.

Otras circunstancias para considerar, es que las casas de las familias, por lo regular, no cuentan con las adecuaciones pertinentes en habitaciones, baños y escaleras, ni los equipos necesarios para el cuidado y confort del adulto mayor.

La licenciada Sandoval indica que las casas de asistencia son lugares con personal capacitado para atender a los adultos mayores, y las instalaciones cuentan con los aditamentos necesarios para el confort, manejo y desplazamiento de las personas.

“Es un lugar dónde se les apoya para cuidarlos. Como sociedad debemos ser empáticos con aquellos que tienen esta problemática. Se nos hace muy fácil señalar y decir que por qué tienen a su mamá o papá en una casa de asistencia… Es un acto de amor que busquen un lugar especializado para que sus familiares tengan los mejores cuidados y atención”, finalizó.