domingo, julio 21, 2024
Alimentación

Cómo prevenir la desnutrición durante tu vejez

Hoy vamos a contarte la importancia de tener una dieta completa y saludable y cómo hacer para poder mejorar tu alimentación.

La desnutrición en adultos mayores es un problema de salud pública en México y puede tener graves consecuencias para la salud y para tu bienestar. Como nutricionista, mi objetivo es proporcionar estrategias prácticas y efectivas para prevenir la desnutrición y promover una vida saludable. Por eso hoy queremos contarte de forma general los pasos a seguir para tener una mejor calidad de vida durante esta etapa de vida.

Tener una dieta balanceada y nutritiva

Una dieta equilibrada es fundamental para mantener la salud en cualquier etapa de la vida. Es esencial incluir una variedad de alimentos que proporcionen todos los nutrientes necesarios:

Proteínas: Consumir fuentes de proteínas de alta calidad como pollo, pescado, huevos, y legumbres como garbanzo y frijol, lenteja

Carbohidratos complejos: Optar por granos enteros como arroz integral, avena, tortilla de maíz, pastas integrales, amaranto.

Grasas saludables: Incorporar aceites vegetales, aguacate y nueces y otra variedad de frutos secos.

Vitaminas y minerales: Asegurarte de una ingesta adecuada de frutas y verduras de todos los colores para obtener una amplia gama de vitaminas y minerales y sobre todo antioxidantes.

Hidratación adecuada

La deshidratación es común en los adultos mayores debido a una disminución en la sensación de sed. Es vital promover el consumo regular de agua, caldos, y bebidas sin azúcar añadida para mantener una hidratación óptima.

Atención a las necesidades específicas

Cada persona es única y puede tener necesidades dietéticas específicas debido a condiciones de salud como diabetes, hipertensión o problemas digestivos. Es importante personalizar la dieta según estas necesidades, siempre bajo la supervisión de un profesional de la salud.

Suplementación nutricional

En algunos casos, pueden requerir suplementos nutricionales para cubrir deficiencias específicas. La suplementación con vitaminas como la vitamina D, calcio, y complejo B puede ser benéfica siempre y cuando se haga bajo recomendación profesional.

Ambiente y apoyo social

El entorno en el que se consume la comida puede influir significativamente en el apetito y la ingesta alimentaria. Crear un ambiente agradable y fomentar las comidas en compañía puede mejorar la nutrición. Las comidas con tu familia, tus amigos son importantes para mejorar esta parte.

Actividades físicas y mentales

La actividad física regular ayuda a mantener el apetito y la masa muscular. Caminar, ejercicios suaves y actividades recreativas son excelentes opciones. Además, mantener la mente activa con actividades como lectura, juegos de mesa y socialización también puede contribuir a un mejor estado nutricional.

Monitoreo y seguimiento regular

Realizar chequeos nutricionales regulares y monitorear el peso y la salud general es crucial para detectar cualquier signo de desnutrición a tiempo. Esto permite una intervención temprana y adecuada.

Todo esto puede mejorar tu calidad de vida y hacerte disfrutar esta etapa con fuerza, energía y bienestar.

 

“Qué comer rico y sano siempre sea posible”

 

Elaborado por Estefanía Hernández | Nutrióloga