Es posible mantener la independencia y motivación en los adultos mayores

Existen una gran cantidad de tabús respecto a que el adulto mayor debe tener muchos cuidados y que hay cosas que ya no pueden hacer. En realidad sí, pero hay que saber cómo tratarlo de una forma constructiva, para que no pierda la independencia y necesite 100 % del familiar y/o el cuidador.

El envejecimiento se caracteriza por cambios y transformaciones producidos por la interrelación entre factores intrínsecos (genéticos) y extrínsecos (ambientales), protectores o agresores (factores de riesgo) a lo largo de la vida. Estos cambios se manifiestan en pérdidas del estado de salud, condicionantes de su deterioro funcional (Cuétara, 2016).

Muchas son las cosas que se pierden al momento de que el adulto mayor se vuelve dependiente de los familiares y/o cuidadores por enfermedad:

  • La motivación de hacer las cosas
  • La fuerza muscular y movilidad
  • La parte cognitiva (memoria, habla, razonamiento, toma de decisiones)

Claro que no en todas las personas se da el mismo proceso y la situación del adulto mayor se verá afectada por el tipo de enfermedades que presente. No obstante, con terapias especializadas y tratamiento médico, se pueden lograr muchos resultados positivos.

Independencia y motivación en los adultos mayores

Cuando nos referimos a que se pierde la motivación, hablamos del proceso en el que acostumbramos al adulto mayor a que siempre hacemos todo por él, porque consideramos que “no puede”. De esta manera agudizamos su dependencia y eliminamos sus intenciones de hacer cosas por sí mismos.

Pero si cuidadores y familia lo motivan, mostrándole que todavía es capaz de realizar algunas actividades por sí solo, el adulto lo seguirá haciendo.

Respecto a la fuerza muscular y movilidad, éstas se pueden perder por muchas razones:

  • una cirugía
  • enfermedad
  • o porque simplemente el adulto ya no quiere moverse.

Para evitar dicha situación, es importante que tenga atención fisioterapéutica preventiva, así como tratamiento de alguna lesión.

Al tener el apoyo y capacitación por parte del fisioterapeuta, familiares y cuidadores podrán prevenir la falta de movilidad y por consiguiente la pérdida de fuerza. Adicionalmente, cuando la movilidad es muy limitada, se tienen efectos negativos en la funcionalidad de los sistemas circulatorio y respiratorio (corazón y pulmones), además de afectaciones al metabolismo.

En ese sentido, el ejercicio es una de las mejores herramientas para que el adulto mantenga su calidad de vida y que siga haciendo sus actividades de la vida diaria.

En la parte cognitiva es muy importante que:

  • Haga ejercicios de memoria, como por ejemplo, al conversar con él preguntarle de su vida.
  • Ver y recordar momentos con fotografías.
  • Ver películas.
  • Preguntarle; ¿Qué día y año es? ¿Qué hizo ayer?
  • Que siga leyendo libros o revistas que le gustan.

Esas interacciones sociales pueden ayudar a prevenir o retrasar la demencia. Mantener un buen proceso de razonamiento, favorecerá también una mejor toma de decisiones.

Desde luego que si todo lo anterior se complementa con un buen tratamiento farmacológico por parte de un médico geriatra, atención fisioterapéutica y apoyo de los familiares, se verán buenos resultados en la calidad de vida del adulto mayor.

Bibliografía

LICENCIADA EN FISIOTERAPIA

ISABELA URRUTIA SALGADO
FISIOTERAPEUTA DE ACTIVE CLINIC MEXICO

CEL. 5540108775 i.urrutias@hotmail.com
www.activeclinic.com.mx