Personas siguen pagando demasiado en salud de sus bolsillos

El nuevo “Informe sobre el gasto público en salud: un análisis más detallado de las tendencias mundiales” de la Organización Mundial de la Salud (OMS), muestra una rápida trayectoria ascendente del gasto sanitario mundial. Pero también se informa que los gobiernos se hacen cargo en término medio del 51% del gasto sanitario de un país; mientras que más del 35% del gasto sanitario por país se sufraga mediante pagos directos. Una consecuencia de ello es que cada año 100 millones de personas se ven sumidas en la pobreza extrema.

Gasto sanitario es una inversión

Al respecto el Dr. Tedros Adhanom GhebreyesusDirector General de la OMS afirma: “el gasto sanitario no es un costo, sino una inversión en la reducción de la pobreza y la promoción del empleo; la productividad, el crecimiento económico inclusivo y sociedades más sanas, seguras y justas”.

Se expone que cuando el gasto público en salud aumenta, es menos probable que las personas caigan en la pobreza como consecuencia de acceder a servicios sanitarios. Sin embargo, el gasto público solo reduce las desigualdades en el acceso cuando las asignaciones se planifican cuidadosamente para garantizar que toda la población pueda obtener atención primaria de salud.

Los 194 Estados Miembros de la OMS reconocieron la importancia de la atención primaria de salud al adoptar la Declaración de Astaná el pasado mes de octubre“, dijo la Dra. Agnes Soucat. “Ahora tienen que poner en práctica esa Declaración y dar prioridad al gasto en atención sanitaria de calidad en la comunidad“.

También se examina el papel de la inversión externa. A medida que el gasto interno ha ido aumentando, la proporción de financiación proporcionada por la ayuda externa ha descendido a menos del 1% del gasto sanitario mundial. Casi la mitad de estos fondos externos se destinan a 3 enfermedades:

  1. VIH/sida
  2. tuberculosis
  3. paludismo

Acciones para fortalecer los sistemas de salud

En el nuevo informe de la OMS, se señalan formas en que los encargados de la formulación de políticas; los profesionales de la salud; y los ciudadanos pueden seguir fortaleciendo los sistemas de salud.

La salud es un derecho humano y todos los países deben dar prioridad a una atención primaria de la salud eficiente y costoeficaz como vía para lograr la cobertura sanitaria universal y los Objetivos de Desarrollo Sostenible“, concluyó Soucat.