Conoce Clínica del Dolor y Cuidados Paliativos del IMSS en la zona norte de la Ciudad de México

A dos años de iniciar sus funciones, esta Clínica ha atendido mil quinientas treinta y cuatro consultas, -treinta a la semana-. De las cuales el cincuenta y tres por ciento corresponde a pacientes oncológicos y el restante a neuralgias por enfermedades benignas, explica la anestesióloga Miriam Rodríguez Cabrera.

Clínica del Dolor

Con la finalidad de ayudar a pacientes con cáncer que sufren de dolor crónico y que requieren de un cuidado especializado, el Hospital General de Zona (HGZ) No. 48 San Pedro Xalpa, en la Ciudad de México, cuenta con una Clínica del Dolor y Cuidados Paliativos. En la que se ayuda a los derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a lidiar con el dolor cuando padecen alguna enfermedad que limita su calidad de vida.

Rodríguez Cabrera menciona que esta Clínica del Dolor surgió en 2017. Tiene como objetivo es aligerar los síntomas generados por los tratamientos contra esa enfermedad:

  • náusea
  • vómito
  • estreñimiento
  • dificultad respiratoria
  • limitación en la actividad física
  • insomnio
  • cirugías
  • quimioterapias o radioterapias

Atención a otros padecimientos

Menciona que también se atiende a pacientes con dolor crónico generado por enfermedades benignas como:

  • neuropatía diabética, que se da en los adultos mayores;
  • o el herpes zóster, que puede desencadenar dolores invalidantes.

La doctora con especialidad en Clínica del Dolor refirió que el cuarenta por ciento de los pacientes con diabetes mellitus que llegan al HGZ No. 48 tienen esta enfermedad mal controlada. Esta condición les genera señales eléctricas que les produce dolor intenso que afecta las terminaciones nerviosas y les imposibilita caminar.

De ahí que para el personal de este Hospital sea prioridad brindar un tratamiento farmacológico con medicamentos conocidos como neuro moduladores, que alivian el dolor.

Si después de esto no hemos visto ninguna mejoría en el paciente podemos usar terapias un poco más invasivas, aplicando medicamentos endovenosos con algún tipo de bloqueos adicionales, especialmente en pacientes en fases más agudas, explicó la doctora Miriam Rodríguez Cabrera.

Agregó que el dolor crónico afecta muchas facetas del paciente, desde lo emocional, la depresión, irritabilidad, ansiedad.