sábado, julio 13, 2024
Alimentación

Hablemos sobre la importancia de la vitamina D durante el invierno

Durante tu vejez hay nutrientes que se vuelven esenciales y la vitamina D es uno de ellos.

A medida que envejecemos, la atención adecuada a la salud se vuelve aún más esencial, y entre los nutrientes más importantes, la vitamina D destaca como un componente clave para tu bienestar durante tu vejez. Esta vitamina, desempeña un papel crucial en varios aspectos de la salud y el envejecimiento con un estilo de vida saludable. Queremos platicarte sobre la importancia para que puedas tomar en cuenta información basada en ciencia:

Mantenimiento de la salud ósea

La vitamina D es esencial para la absorción adecuada de calcio, un mineral crucial para la salud de tus huesos. En los adultos mayores, la deficiencia de vitamina D puede contribuir a la pérdida de densidad ósea, aumentando el riesgo de fracturas y osteoporosis

Función muscular y prevención de caídas

La vitamina D desempeña un papel crucial en la función muscular. La debilidad muscular y la pérdida de equilibrio son preocupaciones que podrían o no presentarse en etapa de tu vida y la suplementación con vitamina D ha demostrado reducir el riesgo de caídas, ayudando así a prevenir lesiones relacionadas con la edad.

Crucial para un correcto funcionamiento del sistema Inmunológico

Un sistema inmunológico saludable es fundamental para la defensa del cuerpo contra infecciones y enfermedades, lo que cobra una importancia particular en la etapa de la vida donde la inmunidad puede disminuir.

Reducción del riesgo de enfermedades crónicas

La vitamina D puede tener efectos protectores contra enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer, las cuales son enfermedades crónicas que todos queremos prevenir

Mejora del estado de ánimo y función cognitiva

También la vitamina D está vinculada al bienestar emocional y la salud mental. Se ha observado que la deficiencia de vitamina D está asociada con un mayor riesgo de depresión y deterioro cognitivo, recuerda que la salud es integral, tanto salud física como mental son igual de importantes.

Ahora te vamos a contar ciertos consejos para obtenerla en tu estilo de vida.

Exposición al sol moderada

La principal fuente de vitamina D es la exposición solar. Pasar tiempo al aire libre, preferiblemente durante las horas de sol de la mañana, para sintetizar la vitamina D en la piel.

Sobre tu alimentación: Incorporar alimentos ricos en vitamina como  champiñones, pescados grasos, yema de huevo, queso y leche fortificada, puede contribuir significativamente a la ingesta de vitamina D.

 

Suplementación controlada

En casos en los que la exposición al sol y la dieta no son suficientes, la suplementación de vitamina D puede ser recomendada. Es importante que consultes con un profesional de la salud antes de someterte a la suplementación

Recuerda que, con la atención adecuada a la exposición solar, una dieta equilibrada y, cuando sea necesario, la suplementación, puedes mantener niveles óptimos de vitamina D, mejorando así tu calidad de vida y bienestar general.

 

¡La buena nutrición no es restricción!

Elaborado por Estefanía Hernández | Nutrióloga