miércoles, marzo 18, 2026
Alimentación

Corazón saludable: El poder de las grasas funcionales

A partir de los 60, la salud cardiovascular se vuelve una prioridad. Pero lejos de lo que se creía hace años, no todas las grasas son dañinas. De hecho, algunas son esenciales para proteger tu corazón, reducir la inflamación y mejorar tus niveles de colesterol.

Las grasas funcionales son aquellas que trabajan a favor de tu salud, apoyando procesos clave como la circulación, la flexibilidad de tus arterias y la comunicación entre tus celulas, en este artículo quiero que encuentres todos esos alimentos  ricos en grasa que tu cuerpo necesita para nutrirse mejor.

Omega-3 de cadena larga

(salmón, sardina, trucha, arenque)

Ayudan a disminuir triglicéridos, reducen la inflamación y mejoran la elasticidad de las arterias. También apoyan la memoria y la salud de tus ojos

Ácido oleico

(aceite de oliva extra virgen, aguacate, almendras)

Contribuye a aumentar el colesterol HDL (“bueno”) y a reducir el LDL (conocido como malo), que es el que realmente daña las arterias.

Grasas monoinsaturadas

(aceitunas, nueces  semillas de ajonjolí)

Favorecen la salud metabólica y ayudan a mantener niveles estables de glucosa.

Ácidos grasos esenciales de origen vegetal

(chía, linaza, nueces)

Son precursores de compuestos antiinflamatorios que protegen tu corazón y previenen complicaciones

  • Grasas trans (galletas, frituras, comida rápida).
  • Aceites refinados (canola, maíz, soya).
  • Exceso de grasas saturadas (embutidos, manteca, productos ultraprocesados).

Estas grasas aumentan la inflamación y favorecen la rigidez arterial.

 

 Consejos prácticos para un corazón fuerte

  • Usa aceite de oliva como tu grasa principal.
  • Consume pescado graso 2–3 veces por semana.
  • Añade semillas de chía o linaza a tus desayunos.
  • Cambia la mantequilla por aguacate en tus tostadas.
  • Evita freír: prefiere hornear, saltear o cocinar al vapor.

Tu corazón trabaja sin descanso por ti. Alimentarlo con grasas funcionales es una forma de honrarlo y mantenerlo fuerte por muchos años más, porque lo mereces!

 

Sanando con la comida

Elaborado por Estefanía Hernández | Nutrióloga