jueves, enero 8, 2026
Alimentación

Aumenta tu Apetito y tu Energía: Guía para Volver a Disfrutar la Comida

La época decembrina está llena de alegría, reuniones y, por supuesto,  mucha comida. El ponche, los romeritos, el pavo y el bacalao son parte de nuestra cultura, pero para quienes cuidan de su salud cardiovascular, esta temporada requiere un poco de estrategia inteligente.

No se trata de privarte, sino de elegir con consciencia para que tu corazón pase unas fiestas tranquilas y saludables. La nutrición funcional nos enseña que pequeños ajustes en los ingredientes hacen una gran diferencia en la respuesta inflamatoria y la presión arterial. Aquí algunas opciones:

El Tesoro de los Antioxidantes: ¡Ponche Reforzado!

El corazón ama los colores vibrantes.

  • Tu Toque Funcional: El ponche tradicional ya es excelente por la guayaba (vitamina C) y el tejocote (fibra). Pero para reducir el impacto del azúcar añadido, opta por endulzarlo principalmente con fruta madura y una pizca de canela. La canela ayuda a modular los niveles de glucosa, un beneficio indirecto para la salud arterial.

Menos Sodio, Más Sabor

El exceso de sal es el enemigo número uno de la presión arterial.

  • Sustituye la Sal: En el bacalao o los romeritos, en lugar de depender únicamente de la sal, utiliza especias que dan profundidad al sabor: ajo en polvo, pimienta negra, pimentón, comino y orégano.
  • Enjuaga el Bacalao: Un paso simple, pero crucial. Asegúrate de desalar el bacalao o los ingredientes enlatados (como chiles o aceitunas) enjuagándolos varias veces para reducir su contenido de sodio.

Prioriza las Grasas benéficas

No todas las grasas son iguales. Elige las que protegen tus arterias.

  • Preparar aderezos de calidad: Si sirves una ensalada, evita los aderezos cremosos preenvasados. Prepara un aderezo casero a base de aceite de oliva extra virgen (rico en omega) y jugo de limón o naranja.
  • Nueces y semillas: Utiliza nueces, almendras o semillas de calabaza no sólo como pequeña comida entre comidas principales, sino integradas en tus rellenos de pavo o ensaladas. Aportan omega-3 y fibra, estabilizando el colesterol

Las comidas copiosas requieren de un apoyo adicional:

  • Paseos después de la cena: Después de la cena navideña, propón un paseo ligero. No tiene que ser largo ni intenso. Una caminata de 15 a 20 minutos ayuda a la digestión y mejora la sensibilidad a la insulina, evitando picos de azúcar y grasa en la sangre.
  • Hidratación consciente: Recuerda el artículo anterior: la hidratación es clave. Mantente bebiendo agua natural o té de jamaica sin azúcar para ayudar a tu cuerpo a manejar los desechos metabólicos de una comida más pesada.

El Mensaje de Longevitta!

Esta Navidad, tu acto de amor más grande hacia ti mismo es la moderación consciente. Saborea cada platillo, disfruta la compañía y recuerda que la salud de tu corazón es tu bien más preciado. ¡Celebra la vida cuidando de ti!

 

“Sanando con la comida”

 

 

Elaborado por Estefanía Hernández | Nutrióloga