Cuidados de la diabetes en el adulto mayor

La diabetes es uno de los problemas más graves de salud pública en México, afecta a casi 10 por ciento de la población de 20 a 79 años de edad.

Cuando la persona con diabetes tiene una edad avanzada, es importante considerar para su tratamiento no solo su estado físico, sino su entorno familiar, económico, social, así como su estado anímico e incluso, el grado de deterioro funcional que pueda tener, ya que se merma su autonomía y se favorece la dependencia.

El acceso a la atención médica adecuada se vuelve cada vez más importante con el envejecimiento, especialmente como lo es la diabetes mellitus”, comenta la doctora Blanca Rivera Elizarrarás, especialista en atención de adultos mayores.

La especialista explica que muchas personas mayores dependen de sus cuidadores para lograr el control de la enfermedad, el cual se da a través del monitoreo continuo de los niveles de glucosa; el apego estricto a la medicación indicada para cada paciente, combinado con un estilo de vida saludable que incluya la actividad física y una alimentación saludable y balanceada. La suma de estos factores contribuye al éxito en el control y al aumento de la calidad de vida del adulto mayor que vive con diabetes.

La diabetes es un padecimiento en el cual el azúcar (o glucosa) en la sangre se encuentra en un nivel elevado. Esto se debe a que el cuerpo no produce o no utiliza adecuadamente la insulina, una hormona que ayuda a que las células transformen la glucosa (que proviene de los alimentos) en energía.

Sin la suficiente insulina, la glucosa se mantiene en la sangre y con el tiempo, este exceso puede dañar distintos órganos y ocasionar complicaciones, tales como lesiones oculares o renales, neuropatías, incluso enfermedades cardiovasculares o circulatorias.

Sin embargo la doctora Rivera Elizarrarás, observa que debido a que la enfermedad y el avance de sus complicaciones es silencioso, en ocasiones se omiten estas recomendaciones, por lo cual, las personas mayores, las familias y los proveedores de atención deben asegurarse de que el adulto mayor tenga el nivel adecuado de apoyo.  El cuidado de la diabetes debe ser una prioridad por lo que es necesario monitorear de manera eficaz y consistente los niveles de glucosa, así como manejar y administrar sus medicamentos para mejorar su apego y control, o bien, administrarles insulina de acuerdo a sus niveles de glucosa.

Si bien las estadísticas nacionales indican que alrededor del 20% de los hombres de 70 años en adelante y 30% de las mujeres de este mismo rango de edad (ENSANUT MC 2016), cuentan ya con un diagnóstico médico previo de la enfermedad, también es fundamental el proporcionar a las personas mayores el apoyo para lograr la prevención y control de las complicaciones de la diabetes mellitus, también considerada, la epidemia del siglo XXI.