Guía para cuidadores: cómo prevenir los accidentes más comunes en las personas mayores

Si eres cuidador, es importante que conozcas cuáles son los accidentes hogareños que sufren con más frecuencia los adultos mayores, ya que son los más proclives, (junto con los niños), a tener algún accidente debido a que presentan mayor lentitud en los reflejos, pérdida de fuerza muscular y disminución en la movilidad y en la agudeza visual y auditiva.

De los accidentes domésticos que sufren las personas mayores, los más frecuentes son las caídas. A nivel global, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las caídas son la segunda causa de muerte por lesiones no intencionales, solo superadas por los traumatismos ocasionados por el tránsito vehicular.

Cómo prevenir las caídas de los adultos mayores

¿Por qué los adultos mayores se caen? Por los motivos ya mencionados, vinculados con su propio estado físico, pero también porque no se toman precauciones. Una de ellas tiene que ver con la iluminación: “Mantén la casa suficientemente iluminada, especialmente los pasillos y las escaleras“, explica la Guía de prevención de accidentes en personas mayores, editada por la Dirección de Salud Pública y Alimentación de la Comunidad de Madrid. El mismo documento recomienda, además, contar con un interruptor de luz cerca de la cama y encenderla siempre antes de levantarse, así como instalar “una luz de posición en el trayecto de la cama al cuarto de aseo”.

El cuarto de baño es un ámbito de especial riesgo de caídas. Entre las sugerencias más comunes se pueden enumerar: colocar un tapete antideslizante en el suelo (tanto dentro como fuera de la regadera) y, de ser posible, instalar barras de apoyo tanto en la zona de la regadera como cerca del inodoro y del lavabo.

En la habitación, se sugiere que la cama no esté ni demasiado alta ni muy baja, para que no sea dificultoso acostarse ni salir de ella. Hay que evitar guardar ropa en partes del armario a las que sea difícil acceder. Y en todos los sitios de la casa se debe procurar que no haya alargadores ni otros cables en el suelo, así como de alfombras y otros objetos que generen desniveles y puedan ser causa de tropiezos.

Es fundamental tomar todas las precauciones para evitar la primera caída. No solo por las posibles consecuencias de ese accidente en particular, que pueden ser fracturas u otras lesiones de importancia, sino por las que vienen después: temor a nuevas caídas, inseguridad, pérdida de

autonomía, mayor dependencia. De hecho, la mitad de las personas mayores que se caen, lo hacen en reiteradas ocasiones. Es decir, se genera una suerte de círculo vicioso: haberse caído es un factor de riesgo de nuevas caídas posteriores.

Quemaduras, intoxicaciones y otros accidentes

Además de las caídas, ¿qué otros accidentes hogareños son frecuentes entre las personas mayores? Uno de los más comunes son las quemaduras. Y estas pueden darse por causas diversas. En la cocina, por la manipulación de recipientes con líquidos u otros productos a altas temperaturas. Olvidar los fogones o parillas de cocina encendidas incluso puede dar lugar a incendios. Este riesgo también existe cuando hay cortinas u otros materiales inflamables cerca de estufas de llama viva, o si se fuma en la cama o en estado de somnolencia. También se debe evitar que muchos aparatos eléctricos estén conectados a un mismo enchufe, lo cual también podría iniciar un fuego.

Otro riesgo importante radica en las intoxicaciones. Y en este caso uno de los factores claves es el gas. Para evitar los peligros, se debe comprobar que las llaves de gas estén correctamente cerradas, “varias veces al día”, sobre todo antes de irse a dormir. También se debe asegurar que las rejillas

de las instalaciones de gas no estén obstruidas. Si la cocina es con fuegos (y no de vitrocerámica o inducción), hay que evitar el paso de corrientes de aire por allí, pues podrían apagar las llamas y generar la contaminación por gas.

Las intoxicaciones también pueden deberse a otros productos. Por un lado, los medicamentos. Las formas más simples de prevenir problemas consisten en mantenerlos en su caja o envase original, con su rótulo, y en lugares frescos y secos; desde luego, prestar atención a su fecha de caducidad; y evitar la automedicación. Por otro lado, los productos de limpieza, que se deben guardar de forma apropiada (sin cambiarlos de su envase original y conservando las etiquetas) para evitar que puedan contaminar los alimentos.

Además de estos riesgos, los especialistas también dan consejos para evitar que se produzcan lesiones al realizar actividades cotidianas, como subir y bajar escaleras, sentarse y levantarse, entrar en la cama y salir de ella, vestirse y desvestirse. En todas estas acciones, el consejo general pasa por no someter el cuerpo a torsiones o posturas extrañas, y ayudarse, siempre que sea posible, de barandillas, asideros, respaldos y otros puntos de apoyo.

Qué hacer si se produce una caída

Dado que las caídas constituyen la mayor parte de los accidentes domésticos en adultos mayores, conviene saber cómo actuar si eso sucede. Una guía de prevención publicada por la Fundación Mapfre brinda algunas referencias. Para levantarse, si el adulto mayor no cuenta con ayuda y puede hacerlo, debe girar hasta colocarse boca abajo. Luego colocarse en posición de gateo y buscar con la mirada algún elemento de apoyo. Una vez identificado, acercarse y levantarse apoyando con firmeza las manos sobre él, hasta quedar de pie.

Es preciso descansar unos segundos antes de desplazarse a otro sitio, para evitar el riesgo de mareos y una nueva caída. Después de eso, los consejos son dos.

  1. Ponerse en contacto con su médico, para evaluar cualquier posible lesión y, si fuera necesario, aplicar el tratamiento correspondiente.
  2. Ubicar las causas del accidente y procurar evitarlas o eliminarlas, para que no vuelva a suceder.

Fuente: ElDiario.es