¿Cuándo aplicar el autocuidado en la vejez?

Seguramente a lo largo de la vida te has atrevido a hacer algo por ti y para ti; desde cuidar tu alimentación, abrazarte, hacer ejercicio, hasta hablarte al espejo y decirte cosas positivas y aunque muchas de estas pequeñas acciones no tenían un objetivo en concreto, aseguraría ¡te hacían sentir bien!, y bajo esta misma dirección va encaminado el tema de este artículo. 

¿Qué es el autocuidado?

“Es la práctica de actividades que las personas emprenden en relación con situación de salud, con la finalidad de seguir viviendo, mantener la salud, prolongar el desarrollo personal, conservar el bienestar y con el fin de mantener la vida y la salud, recuperarse de los daños y de la enfermedad y manejarse con sus efectos.” (Pontificia Universidad católica de Chile, 2012).

Se trata de un concepto de vital importancia, ya que en el caso de la vejez, involucra a la persona mayor como actor competente con capacidad para tomar decisiones, controlar su propia vida y asegurarse la posibilidad de gozar de un buen estado de salud. En este sentido, el autocuidado permitirá alcanzar una mejor calidad de vida, a través del fortalecimiento del potencial de autonomía y de la responsabilidad en sí mismos, indispensables para tener un envejecimiento pleno y saludable.

El tipo de autocuidado que el adulto mayor necesita dependerá de los factores internos y externos que afectan su capacidad de velar por sí mismo.

El autocuidado de los adultos mayores debe ser integral. Es decir, no solo debe responder a sus necesidades básicas, sino que también debe incluir sus necesidades psicológicas, sociales, de recreación y espirituales. Solo así el autocuidado será el medio por el cual los adultos mayores podrán desarrollar al máximo sus potencialidades, indispensables para una vejez saludable.

¿Cómo aplicarlo en la vejez?

Bien dicen que pequeñas acciones, ¡traen grandes beneficios! Y no es para menos, nuestra salud requiere hasta la más simple y sencilla acción, hasta las más complicadas, a continuación te enlistamos algunas acciones de autocuidado que puedes comenzar a realizar durante tu vejez.

1.- Cuida de tu alimentación, procura llevar una dieta equilibrada, de acuerdo a tu peso, edad y condición biopsicosocial.

2.- ¡Muévete!, sal de tu zona de confort y realiza algunas rutinas de ejercicio, desde las más básicas hasta las más complejas. 30 min de ejercicio al día pueden mejorar tu salud.

3.- Aprende a conciliar el sueño y descansar bien. En definitiva, el insomnio o somnolencia no son características “normales” en la vejez, si bien durante el envejecimiento nos enfrentamos a diferentes cambios, debemos entender que el sueño es una necesidad que no debe ser alterada de ninguna manera y cuando esto pase, debemos actuar oportunamente.

4.- Cuida tu higiene. Crear un  hábito de buena higiene corporal resulta relevante para el cuidado de nuestra salud, pues se pueden prevenir gran número de patologías que podrían poner en riesgo nuestra vida. La higiene debe ser diaria.

5.- Ejercita tu memoria

Uno de los principales miedos de las personas mayores y su entorno es la pérdida de memoria y de capacidades cognitivas. Si bien en algunos tipos de demencia no podemos hacer mucho para evitarlas, en términos generales es conveniente mantener una mente ocupada en un cuerpo sano. (Mapfre,s. f.)

¿Cuándo aplicarlo?

¡En todo momento!, tu cuerpo te lo va a agradecer y lo va a reflejar. Para el autocuidado no hay edad.