SUGERENCIAS PARA CONTROLAR LOS EFECTOS SECUNDARIOS DE LOS FÁRMACOS

Los fármacos, como aliados para el tratamiento a muchas enfermedades crónicas y/o agudas, o algún tipo de malestar, sin duda alguna han favorecido a mejorar la calidad de vida de muchas personas.

La variedad de fármacos es inconmensurable, y día con día no deja de crecer el número de estos productos.

Sin embargo, los fármacos, pueden traer consigo diferentes consecuencias, desde malestares generales, hasta la generación de complicaciones u otro tipo de enfermedades.

De ahí que resulta importante evitar la AUTOMEDICACIÓN, seguir las indicaciones médicas, así como también estar atento a los posibles cambios que pueden generar los fármacos a nuestro cuerpo sin que éstos hayan estado contemplados desde un inicio del tratamiento.

Cuando hablamos de efectos secundarios de los fármacos, nos referimos a aquel conjunto de signos o síntomas que pueden desencadenarse durante el tratamiento farmacológico o una vez finalizado, de X enfermedad o padecimiento.

Todas los individuos, tenemos la capacidad de reaccionar frente a cualquier situación, comportamiento, emoción, vivencia, etc., tal es el caso también a los tratamiento médicos, pues mientras que para algunos es rara vez que presentan algún tipo de efecto adverso, para otros resulta ser cotidiano.

En las Guías Prácticas de Salud Para El Hogar, emitidas por la Universidad de Harvard, mencionan algunas sugerencias para el control de los efectos secundarios de los fármacos, contemplando los más frecuentes entre los individuos.

 

  • Sequedad de boca: beba mucha agua (a excepción de que esté contraindicado), mastique un chicle (preferente sin azúcar) y cepille sus dientes con frecuencia.
  • Estreñimiento: Beba agua (evite gaseosas), incremente su ingesta de cereales integrales, cereales de salvado, ciruelas, frutas y verduras.
  • Dificultad para orinar: Su médico puede ajustarle la medicación.
  • Mareos: muévase lentamente al levantarse de la silla o cama. Beba líquidos en abundancia, Poner en aviso a algún familiar, por si este signo se exacerba.
  • Náuseas: a menudo desaparecen a las pocas semanas. Tomar el fármaco después de la comida puede serle útil (a excepción de alguna otra indicación).
  • Dificultad para dormir: normalmente, el sueño mejora tras varias semanas, pero a veces es necesario un somnífero o un cambio en la medicación.

Te sugerimos, preguntar al médico, al inicio de cualquier tratamiento farmacológico:

  • Signos y síntomas de alarma de la enfermedad que se está tratando.
  • Posibles efectos secundarios del tratamiento.

Además, no olvides que…

 

Por: Jazmin Camacho Hernández

Licenciada en gerontología.

jazmincamacho05@gmail.com

 

Referencias:

Cícero, Nuria (2018) Depresión: encontrar el tratamiento adecuado. GUIAS PRÁCTICAS DE SALUD PARA EL HOGAR. Harvard Healt Publications; Harvard Medical School. Editorial Sol 90. Barcelona, Buenos Aires. Pág. 30