Fragilidad es una condición médica, no es el resultado inevitable del envejecimiento

La fragilidad no es simplemente un adjetivo asociado con la vejez, es una condición médica por sí misma se informa en el primer estudio global que estima la probabilidad de que los adultos mayores que viven en la comunidad desarrollen fragilidad.

El estudio “Global Incidence of Frailty and Prefrailty Among Community-Dwelling Older Adults” (Incidencia global de fragilidad y prefragilidad entre adultos mayores que viven en la comunidad) publicado este 2 de agosto de 2019 en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA) Network Open, se dio a la tarea de conocer la incidencia de fragilidad y prefragilidad entre los adultos que viven en la comunidad de 60 años o más. Esto tiene importantes implicaciones médicas, sociales y económicas.

Los investigadores de la Universidad de Monash en Australia, exploraron la incidencia de fragilidad en 120 mil personas mayores de 60 años en 28 países.

El estudio, dirigido por el Dr. Richard Ofori-Asenso y el Profesor Danny Liew de la Escuela de Salud Pública y Medicina Preventiva de Monash, analizó 46 estudios de más de 120 mil personas en 28 países para revelar que, en más de 60 años, el 4.3% se desarrollará fragilidad por año.

Datos de México

La información del caso de México, hace referencia al artículo “Oral Disease and 3-Year Incidence of Frailty in Mexican Older Adults“. En este estudio se informa respecto el número de dientes y la presencia de periodontitis severa se asocian con el desarrollo de fragilidad.

Estimación global

Según el Dr. Ofori-Asenso, esta es la primera vez que se cuantifica una estimación global de la incidencia de fragilidad en la población. Los resultados también mostraron que las mujeres eran más propensas que los hombres a desarrollar fragilidad.

Criterios de fragilidad

Hasta el momento, no existe una definición de fragilidad que sea un “estándar de oro“. Los investigadores y los médicos tienden a considerarla como una condición que cumple con 3 de los siguientes 5 criterios:

  1. Baja actividad física
  2. Fuerza de agarre débil
  3. Baja Energía
  4. Baja velocidad de marcha
  5. Pérdida de peso no deliberada

La fragilidad se asocia con una menor calidad de vida y un mayor riesgo de muerte, hospitalización e institucionalización. La condición tiende a ocurrir entre los adultos mayores, pero incluso los jóvenes pueden ser frágiles si tienen una o más enfermedades crónicas incapacitantes.

Resultados

Como más del 20% de la población mundial tendrá más de 60 años para 2050, se prevé que aumente el número de personas diagnosticadas con fragilidad.

Según el Dr. Ofori-Asenso: “nuestros resultados sugieren que el riesgo de desarrollar fragilidad en las personas mayores es alto. Este es un problema mundial y destaca un gran desafío que enfrentan los países con poblaciones que envejecen“.

Sin embargo, las noticias no son del todo malas. Las intervenciones como el entrenamiento de la fuerza muscular y la suplementación con proteínas pueden ayudar a prevenir o retrasar la progresión de la fragilidad.

Por lo tanto, los autores del estudio abogan por “una evaluación periódica para evaluar la vulnerabilidad de las personas mayores al desarrollo de la fragilidad para que las intervenciones apropiadas puedan implementarse de manera oportuna“.

En un estudio anterior, los autores descubrieron que la fragilidad puede incluso revertirse, lo que sugiere que la condición es dinámica.