DESHIDRATACIÓN EN EL ADULTO MAYOR: SIGNOS DE ALARMA

La mayor parte de la composición del cuerpo humano está constituido por agua, conforme vamos envejeciendo, dicha composición es variante, por ejemplo; al nacer la constitución es de 85%, en la edad media adulta es de 75% y en la vejez oscila entre el 65%.

Por lo anterior, el agua es un elemento indispensable en nuestro organismo, el cual cumple diferentes funciones vitales, sin embargo a lo largo del proceso de envejecimiento, nuestro cuerpo se enfrenta a diferentes cambios, algunos propios del paso de los años, genética o como consecuente de los estilos de vida del individuo, desencadenando el desarrollo de diferentes patologías, que ponen en riesgo el óptimo funcionamiento del agua en nuestro organismo.

Cuando hablamos de deshidratación, “[…] Se refiere al déficit (disminución) de agua intracelular, como consecuencia de un trastorno del metabolismo del agua y de un estado de hiper-tonicidad” Es decir; nuestro cuerpo por diferentes factores, se somete a una perdida notoria de agua, y dada la importancia que tiene este elemento en la funcionalidad del organismo, la deshidratación trae consigo graves consecuencia, que de no ser detectados a tiempo los diferentes signos de alarma, pondrán en peligro la integridad del individuo.

Nuestro organismo diariamente, genera una balance hídrico, es decir hace todo lo posible por tener la cantidad idónea de agua en nuestro cuerpo, todo ello dependiendo de la edad, sexo, tipo de actividades que se realiza, estilos de vida, condiciones ambientales, etc. dicho balance hídrico es una respuesta entre el ingreso de líquidos (a través de bebidas, alimentos, agua metabólica) y la cantidad de líquidos expulsados (a través de la orina, heces fecales, sudor, respiración).

Cuando la relación entre ganancias y pérdidas de líquidos en nuestro organismo, sufre alguna alteración, provoca una descompensación hídrica notoria, tal es el caso de la deshidratación.

 

FACTORES DE RIESGO DE DESHIDRATACIÓN EN LAS PERSONAS MAYORES:

A continuación, mencionamos algunos factores que predisponen presentar algún grado de deshidratación en las personas mayores:

  • El consumo deficiente de agua, no siempre conlleva a un riesgo inmediato de deshidratación.
  • Edad: ≥ 85 años.
  • Sexo femenino. Toma de más de 4 medicamentos.
  • Toma de diuréticos, laxantes, fenitoína.
  • Depresión
  • Patología aguda: fiebre, diarrea, vómito…
  • Cormobilidad: diabetes mellitus…
  • Ejercicio físico intenso.
  • Calor ambiental.
  • Infecciones/ quemaduras.
  • Inmovilidad
  • Demencia
  • Abandono/falta de cuidados.
  • Ingesta de alcohol.

 

PRINCIPALES SIGNOS DE ALARMA.

La Sociedad Española de Geriatría de Gerontología, con base en Thompson y cols, 2008, nos muestran aquellos síntomas y signos que debemos tomar en cuenta, de acuerdo al grado de deshidratación:

 

Si detectas dos o más de estos síntomas en la persona mayor, acude a tu centro de salud más cercano, no pases desapercibido ninguno de estos, podrías complicar la salud de la persona.

 

 

Por: Jazmin Camacho Hernández.

Lic. en Gerontología.

 

Referencias:

Moragón, et al. (s.f.) Hidratación y salud. Guía de buena práctica clínica en Geriatría. Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. [PDF] Recuperado de https://www.segg.es/media/descargas/Acreditacion%20de%20Calidad%20SEGG/Residencias/Gu%C3%ADa%20de%20buena%20pr%C3%A1ctica%20cl%C3%ADnica%20en%20Geriatr%C3%ADa%20-%20Hidrataci%C3%B3n%20y%20salud.pdf