Solo tuvo un trabajo en toda su vida: 70 años como mariachi

José Benito Cervantes Beltrán nació en 1925 en El Carrizal Grande, localidad que pertenece al Municipio de Irapuato, Guanajuato. En la juventud le llamó la atención la música y aprendió a tocar el guitarrón mexicano o contrabajo. Después de cumplir 18 años, se incorporó a un mariachi y se retiró en el año de 2013.

La vida laboral de mariachi de Don Benito es sumamente especial por que fue el único trabajo que desempeñó para ganarse la vida.

“Más bien no lo extraño porque ya estaba yo cansado, enfadado de tantos años de trabajar, pues en lo único que trabajé toda la vida”. Fueron 70 años de trabajo continuo con una temporada de varios años con jornadas dobles. En los últimos años de trabajo consiguió una agrupación con la que solo laboraba los fines de semana.

Benito extraña la seguridad que había en la ciudad de México en los años de su juventud. “A todas horas andaba uno en cualquier lugar del centro y no pasaba nada”.

En este trabajo musical tuvo la fortuna de entablar una buena relación de amistad y trabajo con Javier Solís en los inicios de su carrera artística (en el video hay dos fotos donde aparece junto a él).

A sus 94 años procura mantenerse activo. Cada día camina y realiza las reparaciones que puede hacer en su casa.

“Hay cosillas que hay que hacerlas. Alguien las tiene que hacer y lo que yo puedo… hago cualquier cosilla”.

Para entretenerse en sus días le gusta escuchar música, ver deportes y películas antiguas en la televisión.

El señor Cervantes y su esposa cuentan con el apoyo incondicional de su familia, quienes están atentos a todo lo que requieren para su bienestar. “Yo me siento feliz, así como estoy con todos los que me rodean”.

Jamás pensó llegar a vivir tantos años y dice que ya no espera nada de la vida, más que el tiempo en que le llegue su último momento.

Para finalizar la entrevista recomendó a las personas adultas que no se dejen vencer tan fácil. “Por ejemplo yo al pararme y caminar, pues voy sufriendo, a cada paso me duele más… pero pos digo, me aguanto para hacer algo de movimiento”.